El humo del cigarrillo, el consumo de fructosa exacerba la enfermedad de hígado, según un estudio

Abril 21, 2016 Admin Salud 0 6
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Estudios recientes sugieren que los factores de riesgo modificables como el tabaquismo y el consumo de fructosa pueden empeorar la enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHNA). Con NAFLD, la grasa se acumula en el hígado de las personas con sobrepeso a pesar de beber poco alcohol, provocando en algunos casos la cicatrización del hígado que puede conducir a insuficiencia hepática. La identificación de los factores modificables que contribuyen a la gravedad de la enfermedad y la progresión es esencial para mejorar los resultados del paciente.

Los detalles de estos estudios se publican en la edición de mayo de Hepatología, una revista de la Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas (AASLD).

NAFLD es la causa más frecuente de enfermedad hepática en todo el mundo y la investigación sugiere que el número de casos subirá dado una creciente tendencia hacia mayores dietas ricas en grasas, la obesidad, la disminución de la actividad física, y un aumento de la diabetes. Estudios previos indican que más de 30 millones de estadounidenses tienen hígado graso no alcohólico y unos 8 millones, podría haber esteatohepatitis no alcohólica (EHNA).




En el primer estudio, Ramуn Bataller, MD, y sus colegas del Hospital Clнnic en Barcelona, ​​España investigó los efectos del humo del cigarrillo (CS) en ratas obesas. Las ratas se dividieron en 4 grupos (n = 12 por grupo): los fumadores obesos, fumadores obesos, el control del tabaquismo y el control para no fumadores. Las ratas fueron expuestas a fumar cigarrillos 2/día, 5 días/semana durante 4 semanas. Los investigadores encontraron que las ratas obesas expuestos a CS mostraron un aumento significativo en los niveles de ALT en suero (que indican enfermedad del hígado), mientras que este efecto no se observó en las ratas de control.

"Nuestros resultados muestran que el CS causa estrés oxidativo y empeora la gravedad de hígado graso no alcohólico en ratas obesas", dijo el Dr. Bataller. "Nuevos estudios deberían investigar exposiciones más largas a CS, y evaluar si este hallazgo también se presenta en pacientes con obesidad y EHNA."

En su editorial, también publicado en Hepatología este mes, Claudia Zayn, MD, de la Clínica Cleveland, señaló que "la importancia de estos resultados es que junto con otros datos clínicos y experimentales, argumentan que el tabaquismo parece agravar el daño hepático en pacientes con enfermedad hepática. "Dr. Zayn añadió:" Los estudios que caracterizan a los efectos del tabaquismo en la EHNA humana serán cruciales debido a la gran cantidad de pacientes que pueden beneficiarse de la modificación de este factor de riesgo. "

Además, los estudios anteriores sugieren el consumo durante el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), principalmente en la forma de refrescos, han contribuido al aumento de peso y el aumento de la obesidad, especialmente en niños y adolescentes. El azúcar de mesa (sacarosa) y el JMAF son las dos principales fuentes dietéticas de fructosa. En los últimos 40 años, el consumo de fructosa en la dieta aumentó 1.000% según Bray et al, y los médicos creen que es una de las principales causas de hígado graso no alcohólico.

Investigadores de la Universidad de Duke estudiaron 341 adultos inscritos en la Red de Investigación Clínica EHNA que respondieron al cuestionario, un bloqueo de alimentos dentro de los 3 meses de la biopsia hepática. El consumo de fructosa se estimó de forma conservadora mediante la inclusión de la que se encuentra en las bebidas, que representa el 50% del consumo de fructosa en la dieta. Los resultados mostraron que el 27,9% de los participantes consumido al menos 1 bebida por día que contiene fructosa, 52.5% tenían 1-6 bebidas con fructosa por semana, y el 19,7% no bebían bebidas con fructosa.

"En los pacientes con hígado graso no alcohólico, la ingestión de fructosa al día se asoció con hígado graso reducido (esteatosis), pero nos mostró un incremento de la fibrosis", señalaron Manal Abdelmalek, MD, MPH, y autor principal del estudio. "Se necesitan más estudios de intervención dietética para evaluar si una dieta baja en fructosa mejora trastornos metabólicos asociados con hígado graso no alcohólico y mejora los resultados del paciente para las personas en riesgo de progresión de la enfermedad", concluyó el Dr. Abdelmalek.

Un segundo estudio dirigido por la fructosa Ling Dong-Kong, MD, de la Universidad de Nanjing en China investigó los efectos de la curcumina en la hipertrigliceridemia inducida con fructosa y el hígado graso en ratas. La curcumina, un compuesto derivado de la cúrcuma (Curcuma raíz), se vende como un suplemento de hierbas y se cree que tienen efectos anti-inflamatorios, anti-tumor y anti-viral. Los investigadores observaron una hiperactividad de hepática proteína tirosina fosfatasa 1B (PTP1B), que se asocia con la insulina defectuosa y señalización de la leptina, en ratas alimentadas con fructosa.

Por primera vez, este estudio demostró que la curcumina inhibe la expresión de PTP1B hepática y la actividad en las ratas alimentadas con fructosa. "Nuestros resultados proporcionan nuevos conocimientos sobre los posibles mecanismos terapéuticos de la curcumina en la esteatosis hepática inducida por fructosa-asociado con la insulina y la resistencia a la leptina", dijo el Dr. Kong.

Estos estudios indican riesgos de modificación, como el tabaquismo y el consumo de fructosa ofrecer beneficios potenciales para las personas con enfermedad hepática. Se necesitan más estudios para explorar estos beneficios en la prevención de la progresión de la enfermedad hepática.

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