Mecanismos potenciales biomarcadores de latencia de células tumorales

Marcha 17, 2016 Admin Salud 0 6
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Oncólogos tiempo han desconcertado por el hecho de que después del tratamiento del cáncer, las células cancerosas que se dispersa individuo en todo el cuerpo - los llamados células cancerosas se diseminan - están listos para crecer y formar tumores secundarios llamados metástasis en ciertos órganos, mientras que en que hacen metástasis a otros órganos más lentamente, a veces décadas después. Tal es el caso de la células cuello, carcinoma de células escamosas (CECC) y cabeza, que se mantienen a la espera cuando se presenta en la médula ósea, pero forman rápidamente tumores cuando se abren camino en los pulmones.

Un estudio publicado en línea el 27 de octubre en Nature Cell Biology de Bragado et al. revela que la médula ósea contiene altos niveles de TGFβ2, que activa el gen p38 supresor de tumores en células tumorales y desencadena una cascada de eventos que hace que las células tumorales latentes y mantiene bajo control el crecimiento HNSCC. En los pulmones, donde TGFβ2 es escasa, estas células forman rápidamente tumores.

El equipo de investigación, dirigido por Julio A. Aguirre-Ghiso, PhD, Profesor Asociado de Medicina, Hematología y Oncología Médica y Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina de Icahn Monte Sinaí, es el primero en identificar el papel de TGFβ2 para determinar si CECC las células permanecen latentes inofensivo o se comportan de manera agresiva en un lugar determinado. El estudio confirma una teoría llamada secular "semilla y el suelo" teoría de la metástasis, lo que sugiere que una célula de cáncer - la semilla - o durmiendo o próspera dentro del ambiente único de cada órgano - el suelo.




"Nuestro estudio proporciona evidencia crucial para explicar por qué las células cancerosas adquieren una posición firme en algunos órganos, pero no en otros, donde puede permanecer latente durante largos períodos de tiempo", explicó el Dr. Aguirre-Ghiso.

Alrededor del 80 por ciento de los animales modelos investigadores estudiaron contenía células CECC generalizados en los pulmones, mientras que menos del 30 por ciento de las células cancerosas contenida en la médula ósea. Después de la eliminación de los tumores primarios, el número de células tumorales diseminadas en la médula ósea ha permanecido igual durante varias semanas (equivalente a ~ 3 años en los seres humanos). Sin embargo, el número de células tumorales en los pulmones aumenta inmediatamente después se retiraron los tumores, lo que sugiere que las condiciones dentro de cada órgano tenían un efecto duradero en el comportamiento de las células.

Además, los investigadores encontraron que los niveles de descenso TGFβ2 o p38 despertaron células durmientes y alimentaron el crecimiento metastático en todo el cuerpo.

Estos resultados pueden tener implicaciones para las células del cáncer de mama en estrógeno-positivo, que tienen una firma genética similar a la de la CECC células latentes.

"Nuestro estudio es el primero en identificar las características específicas presentes en las células tumorales y el microambiente en el que se encuentran que determinan si van a hacer metástasis rápidamente, lo que representa una nueva amenaza para el paciente, o permanecer inactivo durante un período de tiempo", dijo el Dr. Aguirre-Ghiso. "Con el tiempo, podemos ser capaces de predecir, a partir de indicadores detectados en las células cancerosas se diseminan y/o en el microambiente, que los pacientes tienen una enfermedad subyacente y que requerirán un tratamiento más agresivo. Esta información también puede conducir al desarrollo de nuevos fármacos que imitan los caminos que evitan que las células cancerosas de metástasis ".

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